¿Quién es Jesús?
La Pregunta Más Importante
Hay pocas personas en nuestra sociedad que no tienen una opinión acerca de quién es Jesús de Nazaret. Algunos opinan que fue un gran maestro moral y admiran muchas de sus enseñanzas, como el sermón del monte. Otros opinan que fue un activista social que se opuso a ciertas injusticias de su época. Otros le consideran un guía espiritual iluminado de manera singular para enseñarnos el camino hacia la paz interior que necesitamos. Poca discusión hay hoy en día acerca de fundadores de otras religiones como Mahoma y Buda, pero la pregunta: ¿quién es Jesús? sigue estando a la orden del día.
Dios Hijo
Según el cristianismo, Jesús fue verdadero hombre y, además, verdadero Dios. Los Evangelios dan fe ampliamente de su humanidad dejándonos constancia de cómo Jesús se cansaba, sentía hambre, y cómo al final de su vida murió. Pero los mismos Evangelios nos cuentan que Jesús calmó tempestades, caminó sobre aguas, sanó a enfermos y dijo tener autoridad para perdonar pecados, y para juzgar al mundo. Buda nunca confesó ser Dios; Mahoma hubiera rasgado su túnica si alguien le hubiera preguntado si él era Dios. Sin embargo, cuando los discípulos de Jesús le pidieron que les mostrara al Padre, él les dijo: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre” (Juan 14:9)
Su Vida y Muerte
La vida de Jesús sigue cautivando el interés de millones y millones de personas. Ningún historiador serio negaría hoy en día la historicidad de la persona tan singular que fue Jesús de Nazaret. Los documentos más tempranos que nos hablan acerca de él coinciden en que Jesús nunca cometió pecado. Pero a pesar de ser inocente, cuando tuvo apenas 33 años fue crucificado en una cruz romana. Y la gran pregunta que exige respuesta es: ¿por qué? Y Jesús mismo contesta esta pregunta en Marcos 10:45 donde dice que él había venido para “dar su vida en rescate por muchos”. ¿Qué quiso decir con eso? En el mundo antiguo un rescate era el precio pagado para liberar a un prisionero de guerra. ¿De qué problema necesitamos ser liberados los seres humanos? En Romanos 6:23, el apóstol Pablo nos da la respuesta cuando dice: “la paga del pecado es la muerte”. Jesús, el Hijo de Dios, vino al mundo para (1) vivir nuestra vida: la clase de vida que deberíamos vivir y no podemos, y (2) morir nuestra muerte: sufrir en la cruz el castigo que nos corresponde por nuestros pecados. Creer en él significa confiar en que su vida y su muerte nos pueden liberar de la culpa y condenación del pecado y darnos paz con Dios.
Entre la Espada y la Pared
¿Qué respuesta darás tú a la pregunta: “¿quién es Jesús?”? C.S. Lewis, el famoso autor y profesor de la Universidad de Oxford, dijo: “Si Jesús no hubiera sido nada más que un hombre diciendo las cosas que dijo, no sería un gran maestro. Sería un lunático del mismo calibre que alguien que se cree ser un huevo duro, o sería el mismo diablo. Hay que escoger entre las dos opciones. O era y es el Hijo de Dios, o estaba completamente loco. Pero no podemos decir tonterías con aires de superioridad diciendo que era un gran maestro humano. Jesús nunca nos dio esa opción, y tampoco tuvo la intención de hacerlo”.
Alguien dijo una vez que toda la Biblia se puede resumir en un versículo que se encuentra en el capítulo 3 del Evangelio de Juan; dice así: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). ¿Por qué no confías hoy en Jesús como han hechos millones de personas en el mundo? Simplemente reconoce que eres pecador, y pídele que perdone tus pecados en virtud de su muerte en la cruz por pecadores. Pídele que te haga un cristiano y él lo hará.
|